On April 6, 2026, the Mexican Supreme Court (“SCJN”), when ruling on the constitutional challenge (acción de inconstitucionalidad) 58/2022, recognized the constitutionality of Article 116 Bis 2 of the Credit Institutions Law (“LIC”), validating the blocking of bank accounts by the Mexican Ministry of the Treasury, through its Financial Intelligence Unit (“UIF”), based on the “Blocked Persons List” when there is sufficient evidence to believe that these persons are involved in crimes of (i) terrorist financing, (ii) operations with illicit funds, or (iii) related offenses. This precedent is of particular relevance for anyone who maintains bank accounts or performs transactions through the Mexican Financial System.
The SCJN ruled that the procedure for blocking accounts provided in Articles 115 and 116 Bis 2 of the LIC by the UIF does not encroach upon the Public Prosecutor’s investigative authority or breach the presumption of innocence, confirming that the tax authority may block a taxpayer’s assets without the need for a prior court order or an ongoing prosecutorial investigation, as long as the account holder refutes the authority’s evidence in the administrative proceeding (which may entail months or even years of freezing).
As a result, the possibility of obtaining an injunction through an amparo proceeding to, if applicable, unblock a bank account is essentially eliminated.
The SCJN determined that the regulation provides legal certainty by establishing a specific administrative defense procedure for those affected before the UIF itself, thereby strengthening its authority to oversee and monitor individuals’ accounts.
From a tax and administrative perspective, the consequences of being included on that list are severe:
- Immediate Operational Shutdown: The suspension of activities, operations, or services takes effect immediately, making it impossible to pay salaries, suppliers, and—critically—to comply with tax obligations in a timely manner.
- Burden of Proof: The existence of “sufficient evidence” is enough for the UIF to block accounts, and it is the affected who are responsible for providing evidence to refute these allegations during the brief period of the administrative hearing established by the LIC.
The SCJN upheld the “sufficient evidence” standard granted to the UIF to block bank accounts, as it is sufficient, in the Court’s judgment, for that authority to “have verifiable objective elements that reasonably indicate the commission of one of the crimes” mentioned above; however, this could lead to arbitrary actions by the UIF.
- Risk of Broadening Standards: The SCJN stated that the concept of “associated crimes” is not ambiguous because it refers to the applicable financial framework; however, in administrative practice, the UIF retains significant discretion to initiate such proceedings.
The recent SCJN decision emphasizes the importance of taking a proactive approach to regulatory compliance and financial risk prevention.
Given the possibility that UIF could block bank accounts, it is essential that individuals and companies remain prepared to take immediate legal action. The speed and effectiveness with which evidence and legal arguments are presented will be critical to securing the unblocking of affected accounts through appropriate legal remedies.
El 06 de abril de 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (“SCJN“) al resolver la acción de inconstitucionalidad 58/2022, reconoció la constitucionalidad del artículo 116 Bis 2 de la Ley de Instituciones de Crédito (“LIC“), validando el bloqueo de cuentas bancarias por parte de la Secretaría de Hacienda, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (“UIF“) con base en la “Lista de Personas Bloqueadas” cuando existan indicios suficientes de su relación con delitos de (i) financiamiento al terrorismo, (ii) operaciones con recursos de procedencia ilícita o (iii) delitos asociados. Este precedente resulta de especial relevancia para cualquiera que mantenga cuentas bancarias o realice operaciones a través del Sistema Financiero Mexicano.
La SCJN determinó que el procedimiento de bloqueo de cuentas previsto en los artículos 115 y 116 Bis 2 de la LIC por parte de la UIF no invade las facultades de investigación del Ministerio Público ni vulnera el principio de presunción de inocencia, validando que la autoridad hacendaria puede paralizar el patrimonio de un contribuyente sin necesidad de una orden judicial previa o de una investigación ministerial en curso, en tanto el contribuyente desvirtúa en el procedimiento administrativo los indicios de la autoridad (lo cual puede implicar meses o, incluso, años de bloqueo).
Como consecuencia, en la práctica se elimina la posibilidad de obtener una suspensión a través de un juicio de amparo para, en su caso, desbloquear alguna cuenta bancaria.
Sin embargo, la SCJN determinó que la norma otorga certeza jurídica al establecer un procedimiento administrativo de defensa específico para los afectados ante la propia UIF, lo que consolida su poder de fiscalización y control sobre las cuentas de los particulares.
Desde una perspectiva fiscal y administrativa, las consecuencias de ser incluido en esa lista son severas:
- Parálisis Transaccional Inmediata: La suspensión de actos, operaciones o servicios es inmediata, lo que imposibilita el pago de nóminas, proveedores y, críticamente, el cumplimiento oportuno de las obligaciones fiscales ante el SAT.
- Carga de la Prueba: Basta la existencia de “indicios suficientes” para que la UIF congele las cuentas y serán los particulares los que tengan la obligación de aportar pruebas para desvirtuar dichas presunciones durante el breve plazo de la garantía de audiencia administrativa que establece la LIC.
La SCJN validó el criterio de “indicios suficientes” otorgado a la UIF para incluir y bloquear cuentas bancarias, pues basta, a consideración de la Corte, que esa autoridad “cuente con elementos objetivos verificables, que hagan razonablemente probable la comisión de uno de los delitos” mencionados previamente, sin embargo; esto podría dar pie a actuaciones arbitrarias por parte de la UIF.
- Riesgo de Ampliación de Criterios: La SCJN señaló que el concepto de “delitos asociados” no es ambiguo porque remite al marco financiero aplicable; sin embargo, en la práctica administrativa, la UIF mantiene un margen amplio de apreciación importante para iniciar este tipo de procedimientos.
La reciente resolución de la SCJN resalta la importancia de adoptar una postura proactiva en materia de cumplimiento regulatorio y prevención de riesgos financieros.
Ante la posibilidad de que la UIF pueda congelar cuentas bancarias, es fundamental que los particulares estén preparados para responder inmediatamente. La rapidez y eficacia en la presentación de pruebas y argumentos legales serán determinantes para lograr el descongelamiento de las cuentas afectadas a través de los medios defensa adecuados.
En Foley México estamos listos para apoyarlos con cualquier cuestión preventiva y litigiosa en contra de bloqueos de cuentas bancarias.